Este proyecto no sólo ha exigido precisión técnica, sino también planificación, creatividad y trabajo colaborativo.
El proyecto se ha llevado a cabo en aulas del centro con una elevada reverberación.

El alumnado de Formación Profesional Básica de Santurtzi ha participado este año en una experiencia educativa transformadora: mejorar la acústica en las aulas del centro afectadas por una elevada reverberación.
Estos jóvenes asumieron el desafío de diseñar, fabricar e instalar islas elaboradas en fibra de vidrio con material aislante, afrontando un problema real de las instalaciones. Este proyecto no solo exigía precisión técnica, sino también planificación, creatividad y trabajo colaborativo, convirtiéndose en una gran oportunidad para que los estudiantes aplicaran los conocimientos adquiridos de forma práctica y significativa.
La iniciativa se enmarca en metodologías activas como el Aprendizaje por Proyectos (ABP), cada vez más presente en el ámbito educativo, y el Aprendizaje y Servicio (AyS), que combina la formación con la mejora del entorno. Este enfoque ya había sido utilizado con éxito por el CIFO en proyectos reconocidos como, por ejemplo, ‘Tijeras que cortan barreras’, donde el alumnado demostró su capacidad para generar impacto social positivo trabajando con usuarios de Ranzari. Siguiendo esa misma filosofía, este nuevo proyecto de las islas acústicas permitió al alumnado implicarse directamente en la mejora de sus propias condiciones de aprendizaje.
En paralelo, estos estudiantes desarrollan su formación en el taller de mantenimiento de embarcaciones deportivas y de recreo, donde adquieren competencias técnicas vinculadas al sector náutico. Sin embargo, más allá de lo profesional, el proyecto ha puesto en valor su motivación, su esfuerzo y su capacidad de superación.
La implicación en un reto real ha fortalecido su autoestima y ha evidenciado que, con las herramientas adecuadas, estos alumnos son capaces de afrontar con éxito desafíos complejos y contribuir de manera activa a su centro educativo.


